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sábado, 10 de julio de 2010

Testimonio del Sr. Enrique Gutiérrez


En 1961 Luis Pérez Meza se presentó en el cine de Daniel Angulo, en La Palma, Villa Ángel Flores, cerca de Culiacán. Estaba lleno el cine y yo nomás recuerdo que cuando empezó a cantar El Barzón dijo: ‘Ahí va la tuya Fidel’. Total, que terminó la canción y una persona del público se acercó y le dijo que Fidel Gutiérrez, mi padre, había muerto.




Cuando escuchó eso, no se me olvida, don Luis empezó a hablar: dijo que en los años 40, antes de irse a la ciudad de México caminaba con Fidel los 25 kilómetros que hay de Culiacán a La Palma, a veces a pie y a veces a caballo, y siempre con música. También expresó públicamente su agradecimiento porque en esa época mi padre lo había apoyado económicamente para que siguiera su carrera de cantante. Mi padre Fidel Gutiérrez se dedicaba a la agricultura pero amaba la música. Sus canciones favoritas eran La Tarántula, Los Pavos Reales y El Barzón.

viernes, 11 de junio de 2010

Testimonio de la Sra. Lupita de Stopol


Mi esposo, Simon A. Stopol, llegó a México por la Universidad de Arizona para sembrar sorgo experimental en Culiacán. Cuando lo conocí ya era amigo de Luis Pérez Meza aunque nunca supe cómo había nacido esa amistad. Una vez Luis nos invitó a una fiesta en Tierra Blanca y lo llamó a cantar e hicieron un dúo, un dúo todo mocho porque Simon nunca aprendió a hablar bien en español.





Sin embargo le gustaba mucho Luis Pérez Meza y ponía a todas horas su música, aunque la única canción que se pudo aprender fue El Gavilán Pollero. Con ella hasta me llevó serenata. La última vez que vi a Luis Pérez Meza fue en un carnaval de Mazatlán, como en 1975. De sus canciones a mí me encantaba El Barzón.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Testimonio del Sr. Everardo Domínguez

No recuerdo exactamente el año, pero fue alrededor de 1974. En esa ocasión asistí a una cantina en Culiacán, porque se corrió la propaganda que se presentaría el señor Luis Pérez Meza. El lugar se llamaba Los Jacales y se ubicaba enfrente del panteón municipal, cerca de la Central Camionera vieja. Aquello estaba a punto de reventar cuando entró don Luis con la Banda Sinaloense Tierra Blanca cantando El Barzón. Pero al finalizar la interpretación un individuo gritó desde una de las mesas: “¡Luis Pérez Meza! Ya está bueno con esa canción… ¿no sabes otra?, ya cambia tu repertorio.”


Todo el gentío volteó a ver al sujeto mientras Pérez Meza le respondía, tajante pero sereno: “El Barzón, El Sauce y la Palma, Las Isabeles, son mi sello. Son canciones que me representan porque mi estilo se acopla mejor a la tambora de mi tierra. Pero si a alguien le molesta que las cante llamamos ahorita un mariachi”.


La gente guardó silencio hasta que un momento después subieron unos mariachis al estrado para acompañarle tres canciones. Yo nomás recuerdo que una de ellas fue Ojos tristes de Guty Cárdenas. Y de veras que nos llegó. Los aplausos no se hicieron esperar y entonces sí, para gusto de todos, don Luis cerró la presentación con su tradicional repertorio, seguido de las notas de la tambora sinaloense. Recuerdo que al terminar bajó las escaleras pausadamente: traía un sombrero café, pantalón del mismo color y un cordoncillo que le adornaba el cuello.
(Everardo Domínguez Gámez, La Reforma, Angostura)