lunes, 5 de agosto de 2013
"La Voz de Oro de Méjico"
domingo, 1 de abril de 2012
Vive su corazonada en el Jardín de la Trova
A las ocho y media los asientos estaban ocupados y las primeras luces se encendieron para iluminar la caricia cálida, azul y rosa, de la voz de Elisa. Los boleros llegaron a los ojos entrecerrados de la gente que se entregó a la entraña viva del requinto mientras el violín ataba sus notas a la voz y al ritmo cadencioso de los bongós y el contrabajo.
Era solo el preludio porque después el espacio se inundó con la mágica sensualidad de los arrabales: “en un café de céntrica avenida, bailaba el tango suspirando amor, era de negro como ella se vestía y resaltaba más su perdición”. La voz de Elisa fluyó cristalina hacia los valses y joropos que encontraron su cauce en la emoción del público: “todas mis olas sobre tu playa se rompen, todo mi cuerpo está pronunciando tu nombre”.
Corazonada y La Incompleta de El Negrumo, Amor de mis amores de Agustín Lara y Usted de Gabriel Ruiz. Más boleros y el encore estaba ganado. Al grito unísono de otra, Elisa volvió y entonces fue el mismo José Alfredo Jiménez quien se acopló a las alas y la transparencia de su voz permitiendo que Un mundo raro y No me amenaces se instalaran en el pecho de los asistentes, unos cantando y otros percibiendo la enorme energía del sentir colectivo. La corazonada se volvió realidad.
Ciclo de Cine Israelí







domingo, 18 de marzo de 2012
Un público con brazos de sol
Y aunque Brazos de Sol, el tema de Alejandro Filio que dio nombre al programa, fue apasionadamente interpretado por ambos cantantes, fue la inspiración de Joan Manuel Serrat lo que acaparó la noche, con temas como No hago otra cosa que pensar en ti y Palabras de amor al inicio del concierto y con otras canciones del catalán: Cuenta conmigo y Tu nombre me sabe a hierba dentro del encore.
Mundo Sánchez motivó al público con su tono reflexivo e íntimo en canciones como Mujer que camina y Nos hizo falta tiempo. Elisa, con pleno dominio del escenario, hizo lo mismo en interpretaciones como Zamba de la Esperanza y Todo a Pulmón. Pero la conjunción de ambas voces y la intervención musical de Víctor Osuna y Ricardo Montes crearon momentos inolvidables en temas como ¿A dónde van? de Silvio Rodríguez, A la orilla de la Chimenea de Joaquín Sabina y Soy un corazón tendido al sol de Víctor Manuel.
Con estos conciertos, Elisa recupera sus orígenes troveros y vuelve al público que cosechó en sus andanzas universitarias. Y ningún lugar mejor que el Jardín de la Trova para recordarnos la vida íntima de esa música popular que destaca por su belleza, al margen de cualquier mercadotecnia.
miércoles, 15 de febrero de 2012
Trova para enamorados
El concierto abrió con dos interpretaciones de Mundo Sánchez, Es caprichoso el azar y Sin la luna. Después vino Palabras de Amor, el primer dueto de la noche, que dio pie a otros temas sólo en la voz de Elisa, entre ellos Te doy una canción donde su voz lució a plenitud mientras recordaba sus tiempos de estudiante en la Facultad de Ciencias Sociales de la UAS.
Otros duetos de la noche fueron ¿A dónde van? (Silvio Rodríguez), Yo no te pido (Pablo Milanés), A la orilla de la chimenea (Joaquín Sabina) y Soy un corazón tendido al sol (Víctor Manuel). En este último el concierto adquirió un ritmo más vibrante cuando Alejandro Ocampo (bajo) y Ana Iracheta (guitarra) se incorporaron al equipo de músicos conformado por Ricardo Montes (percusiones), Víctor Osuna (violín) y el propio Mundo Sánchez en la guitarra.
Otro de los momentos más gustados de la noche se dio cuando Elisa cantó al “cotidiano y azul amor” de Andrea Saldaña, quien vino de San Luis Potosí especialmente para escuchar el estreno de su canción. Los versos, entonados a la vez con delicadeza y pasión, conmovieron al público que vibró inmerso en las metáforas del tema: “junto a ti sábanas tibias y voraces, incandescente hoguera en el invierno, fresca brisa de mayo desde abril”.
De esta manera, llevado y traído por las emociones trazadas a fuego lento en temas de Alejandro Filio, Armando Manzanero, Alfredo Zitarrosa y otros grandes de la canción, concluyó en el Jardín de la Trova este concierto, que el público guardará mucho tiempo en su memoria.
viernes, 28 de octubre de 2011
Todo por la música

El ciclo “Todo por la música” inició el martes 4 con Media Luna de Bahman Ghobadi, que suscitó reflexiones sobre la vida de los kurdos, la música como elemento de identidad y la opresión de la mujer islámica. La travesía de un anciano y famoso músico empeñado en integrar una voz femenina a su grupo dio lugar también a comentarios sobre la bella y enigmática mujer de las últimas escenas, cuyo carácter ambiguo la asimila a la muerte.

Posteriormente, en Paris 36 de Christophe Barratier, los espectadores disfrutaron la historia de un teatro de variedades y los esfuerzos de sus empleados por sacarlo a flote en la Francia de los años 30. Pese a lo predecible del guión, los asistentes destacaron la excelente fotografía, la belleza de la música, la solidaridad obrera y la clara nostalgia del director por un París ya inexistente.

Fados de Carlos Saura apasionó por la entrega de los intérpretes y por los recursos del director, capaz de narrar una historia enlazando canciones mediante danzas y escenarios de corte teatral. Fue inolvidable para los espectadores la última escena realizada en una Casa de Fados del Barrio de Alfama en Portugal.
El ciclo, que se prolongará a petición de los asistentes, culminó el martes 25 con un documental que permite conocer aspectos ignorados del cineasta Woody Allen. El hombre del blues explora los lazos del director con su madre, con su esposa, con sus admiradores y con el clarinete. Este último es el eje unificador sobre el que trabaja la documentalista Barbara Kopple, para retratar al Allen ejecutante en una gira que realiza por Europa con su jazz band.

