domingo, 30 de agosto de 2009

Un gran concierto


“Soy feliz dentro de mi verdad, y si tu mientes, allá tu”. Con música de Álvaro Carrillo la voz de Elisa Pérez Meza y el ritmo cadencioso del cuarteto que la acompaña inundaron el foro de Casa de los Pérez Meza este sábado 29 en punto de las 20:30 hrs. “Todo aquel que se enamora siente lindo cuando canta o cuando llora”. El público respondió arrobado y aplaudió a la cantante cuando la letra y la melodía tomaron un matiz más seductor: “Y aquí tienes mi cariño ya curado por fin de tantos males, y aquí está mi alma, allá tu si no aprecias lo que vale”.



El concierto continuó con boleros como Usted y Naila, fue creciendo con un tema que la adaptación y las coplas de Hernando Hernández convirtieron en son muy a la cubana, La Incompleta de El Negrumo, y tomó el aire íntimo del jazz cuando Elisa introdujo su susurrante versión de La Chica de Ipanema, una de las joyas de la noche. Luego vino Yo vengo a ofrecer mi corazón de Fito Páez, dos tangos clásicos y uno del gran Astor Piazzola magistralmente interpretado. El concierto cerró con la cumbia Macondo y con La Sitiera donde Elisa presentó a sus músicos.




Como encore Elisa regaló al público su bravía versión de Una pura y dos con sal, después trajo aquel corrido de origen michoacano donde “una palomita que tiene su nido en un verde naranjo lo dejó solito porque su palomo la estaba engañando”, y finalmente interpretó el entrañable tema que don Luis Pérez Meza cantara miles de veces, desde 1947 hasta 1981: El Barzón, donde tuvieron otro gran momento el coro y los aplausos del público.



En la presente nota algunas fotografías tomadas después del concierto con Valessa y Pascal Hernández, con Lorena Schobert y Ernesto Hernández, con Laura y Melvin Cantarell (desde Campeche), y con otros asistentes que indudablemente disfrutaron la magnífica velada.


viernes, 21 de agosto de 2009

Muchas gracias

Por este conducto Casa de los Pérez Meza A. C., agradece a los lectores de este blog y a los Amigos del Museo (los externos y los que se reúnen una vez al mes en nuestras instalaciones), el flujo de visitantes que nos ha permitido mantenernos activos. Nuestro proyecto es un esfuerzo privado al que se sumaron al principio personas como el Dr. Francisco Alcalá, el Arq. Miguel Beltrán y los Ing. Carlos Burgueño y Alfredo Lauzon. Una vez que iniciamos, se sumaron amigos como André Lacombe, Célida Lerma, Daniel Peña Gómez, Carlos Ambriz y Bette Schwarz, por citar sólo algunos. Ellos, por ejemplo, abrieron camino para que E. G. Brady elaborara un extenso reportaje sobre Casa de los Pérez Meza que apareció en la revista Pacific Pearl, que edita Ruth Clarke para los habitantes de habla inglesa en Mazatlán.



Y así, gracias a la publicidad boca a boca –la única que económicamente nos podemos permitir-, y a nuestro grupo de amigos que crece a cada día, en los primeros días de agosto el Museo Casa de los Pérez Meza registra visitantes internacionales como Jonás Wallberg y su familia (Estocolmo, Suecia), Alli Schmidt (Holanda), Justin Long, Jonathan Kirsch, Dora-Ann Irvine, Nathaniel Kremic (Edmonton) y nacionales como Ámbar Torres y Pilar Esquivel (Jalisco), Freddy Bautista y Daniel Cortez (DF).

Visitar el Museo Casa de los Pérez Meza tiene un costo de 25 pesos, aunque niños, estudiantes, maestros y personas de tercera edad pagan sólo 15 pesos. En el caso de grupos el costo incluye, además de la visita guiada, una conferencia introductoria sobre temas como “Evolución y comercialización de la Banda sinaloense” o “El Barzón y su retrato de los problemas económicos y sociales de México desde el Porfiriato hasta hoy”, para grupos de secundaria y universitarios. En el caso de niños de primaria, las conferencias disponibles son: “La vida serrana en el Sinaloa de principios de siglo”, “Diversidad musical de México y patrimonio musical de Sinaloa”, “Flora, fauna y costumbres de Sinaloa a través de su música” y “Sonidos e imágenes de nuestros abuelos”. En Casa de los Pérez Meza la tradición está viva.

miércoles, 29 de julio de 2009

Testimonio del Sr Gerónimo Vega

Durante la más reciente presentación de Elisa Pérez Meza en el Jardín de la Trova, el señor Gerónimo Vega Hernández tomó la palabra y antes de pedir que le cantaran El Barzón, contó ante el público lo siguiente:




“Tuve el gusto de conocer a su padre hace muchos años. Era yo un chiquillo cuando él iba a San Ignacio. Cuando llegaba lo atendía David Lafarga, lo llevaba en un caballo tordillo –no se me olvida- y le llevaba la Banda. Todos los chiquillos lo esperábamos y las señoras dejaban de hacer tortillas para ir a oírlo cantar en la Isla del Río. Aquello era un gusto porque a capella, o con Banda y sin micrófono, así cantaba Luis Pérez Meza”.

Al término del concierto, el señor Vega y su esposa Lorenza Alcántar Barraza se tomaron esta foto acompañados por Elisa.

lunes, 27 de julio de 2009

Grandiosa del bolero al tango


Nuevamente, el Jardín de la Trova lució lleno durante la presentación de Elisa Pérez Meza, quien embelesó al público desde que inició su recital, con su aterciopelada voz de contralto, cantando los boleros Usted, Naila y Allá tú.




Fue un sábado caluroso, humana y atmosféricamente, pero no faltaron los abanicos de mano que permitieron disfrutar en su ambiente algunas piezas del folklor sinaloense, una canción chilena de Álvaro Carrillo y un son de Mariano Matamoros, El retorno del amor, traído directamente desde Cuba. A pesar del fuerte calor, el público siguió entregado a las interpretaciones de Elisa cuando a ritmo más pausado entonó dos temas de su disco Poetas en Olas Altas: Me besaba mucho, con letra de Amado Nervo, y Otoño, de José Gorostiza.

El momento cumbre llegó cuando Elisa dio paso a la sensualidad del Tango Negro y de Fumando Espero para culminar con Los Pájaros Perdidos de Astor Piazzola. En esta última pieza destacó especialmente la formación clásica de Emmanuel Delgadillo en la guitarra, Omar Ruiz en las percusiones, Víctor Osuna en el violín y Samuel Chiquete en el contrabajo. Elisa presentó a los músicos y a su staff mientras entonaba la cumbia Macondo, cuya letra está basada en la novela Cien años de Soledad de Gabriel García Márquez, y se despidió. Sin embargo no la dejaron irse sin cantar el tema emblemático de su padre, El Barzón, con lo cual dio paso a algunas canciones más dentro del género ranchero.


Tendremos que dejar para el álbum de la casa varias fotografías que tomamos al término de este inolvidable recital, pero no podemos dejar de mencionar la presencia del Sr. Leovy Carranza y de su esposa Sara Robles quienes acompañan a Elisa en la foto precedente, ni al grupo formado por Jacque Demmer, Jackie Peterson, Bette Schwartz, Bill Demmer y Gisela García.




A destacar también (sin contar a quienes asisten continuamente como André Lacombe, Daniel Peña, Paula Calzada, Gaspar Velarde o Carlos Ambriz) la presencia de Teresita Payán y de Lupita Gómez, y el grupo formado por Javier Sánchez López, Florencio López Osuna, Víctor Manuel Osuna, Lupita Espinoza y Miriam Becerra.



domingo, 19 de julio de 2009

El poeta y su musa


Las puertas de Casa de los Pérez Meza estuvieron abiertas el sábado por la tarde a quienes asistieron para escuchar la plática que el director teatral Carlos Ambriz ofreció sobre la actriz Clementina Otero. Ambriz llevó a su público a una época marcada por los aportes de los Contemporáneos y la creación de toda una escuela de teatro en torno a Rodolfo Usigli, Xavier Villaurrutia y Celestino Gorostiza.


Lamentablemente, expuso Ambriz, los méritos de Clementina Otero han sido casi olvidados en aras de la anécdota que la vincula al sinaloense Gilberto Owen. En realidad todos los Contemporáneos dedicaron alguna vez un poema a la Otero, cuya belleza era apenas un agregado a su fama como primera actriz, introductora del método de Stanislavski y fundadora del teatro mexicano actual, además de fundadora de la Compañía de Teatro Infantil de Bellas Artes y directora entre 1965 y 1971 del Departamento de Danza del INBA.



Pese a todo argumento, los asistentes escucharon casi con devoción los textos y cartas que Owen dedicó a Clementina, quien aceptó la pleitesía del poeta como se aceptan los aplausos del público, sin más compromiso que el de la propia actuación: “Quédate amor adolescente, quédate. Diez golondrinas saltan de tus dedos. París cumple en tu rostro quince años. Cómo brilla mi voz sobre tu pecho… cien lugares comunes, amor cándido. Amoroso y porfiado amor primero…”

sábado, 18 de julio de 2009

Taller infantil


El taller infantil de expresión creativa ‘El niño en su mundo’, que Casa de los Pérez Meza pensó para dedicarlo a la relación del niño con la naturaleza acaba de culminar. Los asistentes, bajo la conducción de Rocío Burgueño, escucharon historias, vieron documentales y realizaron diversas actividades para después expresar su relación con las plantas y los animales.



A lo largo de dos semanas representaron a sus animales favoritos creando máscaras con papel maché, desiertos con arena, crayones y fomi, plantas desde técnicas diversas como esponja, pintura dactilar o aglutinado de cascarón.




De esta manera todo queda preparado para la segunda fase del taller, que inicia el 21 de julio y trabajará durante dos semanas la relación del niño con la cultura local. Pintores, escritores, edificios y costumbres mazatlecas y sinaloenses serán el punto de partida para que los niños desarrollen su conocimiento y creatividad.

martes, 14 de julio de 2009

Aniversario



Compartimos con nuestros lectores algunas imágenes de la exposición “Ramón López Alvarado, escultor del viento” que ofrece Museo Casa de los Pérez Meza A. C. en su sala temporal.



Ramón López Alvarado nació hace 81 años, el 14 de julio de 1928, en Siqueros, pueblo cercano a Mazatlán. Estudió música desde los 8 años, primero por imposición de su padre Ramón López Acosta y después por decisión propia. Tras un largo peregrinar por diferentes ciudades del norte del país, regresó a Mazatlán invitado a tocar dentro de la Banda Los Escamillas y creó después la Banda ‘La Costeña’, que durante más de quince años acompañó en sus giras a Luis Pérez Meza.




La exposición se prolongará por dos meses más, así que aún hay oportunidad de conocer esta mirada vivencial acerca de quien fuera uno de los más importantes directores de Banda en Sinaloa, excelente músico –formó su primer banda a los 14 años de edad-, compositor (¿Quién no ha bailado al ritmo de ‘El Pato Asado’?), arreglista... y director artístico de la primer casa grabadora de discos que hubo en provincia, Discos Tambora, ubicada en Mazatlán.