sábado, 11 de abril de 2009

Ramón López Alvarado: escultor del viento


La exposición 'Ramón López Alvarado: escultor del viento' ya está abierta al público en Casa de los Pérez Meza. Destaca especialmente una fotografía de Ramón López Alvarado a la edad de 14 años con un texto al margen, seleccionado de una entrevista realizada por Helena Simonett. Según este breve escrito, el padre de López Alvarado, un músico campesino del poblado de Siqueros, cercano a Mazatlán, obligó a su hijo único a estudiar clarinete desde los 8 años de edad.



Ramón López Alvarado no vivió su infancia, pero convirtió en voluntad propia la imposición de su padre, de tal manera que a los 14 años formó su primera Banda sinaloense. Y era una Banda de excelente calidad porque fue contratada por el hotel más famoso de la época para amenizar el domingo de carnaval. Sin embargo, el mismo día de su debut, ante los ojos de López Alvarado y sus músicos, fue asesinado quien entonces fungía como gobernador de Sinaloa: Rodolfo T. Loaiza.



El hecho truncó la carrera -pero no la vocación- de Ramón López Alvarado. Los siguientes catorce años los pasó tocando aquí y allá, en el norte del país, dentro de diferentes agrupaciones. Hasta que regresó a Mazatlán después de integrarse a Los Escamillas y un año después formó de nuevo su propia Banda, La Costeña, que habría de convertirse en una de las más importantes de Sinaloa, sobre todo porque acompañó durante más de quince años las giras de Luis Pérez Meza y porque se convirtió en la favorita de decenas de cantantes a la hora de grabar.


Quienes han visto ya la expo 'Ramón López Alvarado: escultor del viento' han dejado sus comentarios de beneplácito en el libro de visitas. Ramón López Alvarado no sólo fue músico sino también compositor -es autor de la famosa cumbia El Pato Asado-, arreglista, y el mejor director de Banda que ha habido en Sinaloa.

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